¡Ya no sé si la culpa es mía!

 

«La culpa no está en el sentimiento,sino en el consentimiento» San Bernardo de Claraval

 

Expresión estremecedora.

Una cosa es que nos den la culpa de todo y otro muy distinta y triste es que nos lo creamos y lo sintamos así.

No sé ni me importa ningún tema personal en especial,pero haya sucedido lo que sea,que nadie se sienta culpable de que el otr@ ha enfermado.

El alcohólico es muy posible y probable (ambas sirven) que no haya sido consciente o tenido la intención de enfermar. Los alcohólicos,por norma,enfermamos precisamente porque pensamos que eso nunca nos va a suceder a nosotros. Pero de ahí a trasmitir y hacerse sentirse culpable a los demás de algo que nosotros hemos «logrado» solitos,existe mucho más que simple frustración:entra la manipulación,la anulación,el chantaje y secuestro emocional.

Bastante tienen ya los familiares,pareja o entorno con soportar nuestra prepotencia,soberbia y chulería barata,como para tener que cargar con la culpa.

Esta enfermedad es desgarradora:No sólo enferma el que consume,sino que el alcohol le transforma en un ser cruel,vil,e indigno hasta el extremo de «llevarse por delante» a otros que,sin comérselo ni bebérselo,sufren y padecen el calvario de sus consecuencias.

Yo que he he estado en ambas partes (en la de alcohólico y en la de codependiente) puede asegurar con rotundidad que por nada del mundo volvería a ninguno de esos estados. Pero,si me dieran a elegir forzadamente entre uno de los dos,por supuesto que elegiría el papel de consumidor.

¿Por qué? Simplemente porque aunque el sufrimiento es según que aspectos sea mucho mayor y las consecuencias más directas,siempre te queda la alternativa de ahogar las penas anestesiándote y poniéndote hasta las cejas hasta olvidarte temporalmente de lo patética y miserable que es tu vida. En cambio,el papel de codependiente,el padecimiento es constante y con la incertidumbre de no saber nunca cómo va a terminar o si eso sucederá. La preocupación no desaparece con la sustancia,sino que se queda y alimenta de ella misma,creciendo y aumentando hasta consumirnos psicológicamente

No es un consejo,no es una sugerencia,no es una advertencia …es simple y llanamente un canto a la vida:Que nadie se sienta culpable o caiga en la trampa de creérselo por mucho que el consumidor se empeñe en convencerlo de ello,porque no es verdad.

Cada vez que escucho un testimonio de un familiar «cargándose» la culpa,pienso:¡Qué barbaridad de enfermedad en la que nunca descansa el desgaste psico-emocional! ¡Qué capacidad de anulación,manipulación y convicción que llegamos a tener los alcohólicos para trasmitir nuestra derrota y frustración a los demás!

3 Comments

  1. Enrique Román Martinez en Facebook el 3 abril, 2015 a las 9:11 am

    Buenos días, esta es la cruda realidad del poder de la droga alcohol, destroza todo lo que toca, y lo que no toca, me refiero a tocar a consumir la sustancia.Leer más ..

  2. Elis Saavedra en Facebook el 3 abril, 2015 a las 10:03 am

    Como familiar (y, por tanto, codependiente) puedo asegurar que el desgaste psicológico es brutal, en mi caso hasta el punto de tener que recurrir a los antidepresivos.Leer más ..

  3. Mateo Elias de Quiros el 3 abril, 2015 a las 10:34 am

    Me doy cuenta de que hemos hecho mucho daño a los familiares y entorno con nuestro comportamiento, y hemos arrastrado con nuestra enfermedad a todo el que teníamos a nuestro lado, siendo honestos con nosotros mismos,nos tenemos que dar cuenta de que de no haber consumido, probablemente muchos de los desastres que nos han pasado en nuestra vida no nos hubieran ocurrido y que demasiado nos han aguantado nuestros colocones,resacas,enfados sin razon ,conflictos y demas barbaridades que hemos cometido.ahora que estamos en semana santa decir que,creo que por habernos aguantado estas personas se han ganado el cielo.

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