» … y el lobo llego.»

No importa ser muy inteligente para saber el final del cuento, porque está cantado y contado de antemano.

El típico «¡Qué viene el lobo, que viene el lobo…»! en un enfermo alcohólico, anunciándolo para que le presten ayuda o atención siendo mentira que el lobo venga, es todavía más real que en la propia fábula.

¿Qué cuando llega el lobo nadie nos cree…? ¡Evidente!

Y, ¡Cuidado! Cuidado porque cuando el consumo de alcohol se convierte en enfermedad y alcoholismo … ya no hay necesidad de que venga ningún lobo porque éste ya está dentro de nosotros. No habrá necesidad de que venga.

¿Sí decimos mentiras los alcohólicos? La cuestión está mal planteada. Debería ser de la siguiente manera: ¿Decimos alguna verdad?

Esta enfermedad es muy compleja pero ello no significa que no tenga conductas muy básicas y elementales como el mentir, que son detectadas a kilómetros y por cualquier tipo de personas. Nuestras mentiras, chanchullos, trampas,etc son descubiertas no por la astucia de los demás sino por la reiteración y repetición tan cansina que hacemos de ellas que al final no hay por donde cubrirlas u ocultarlas.

¿Qué no nos queremos reconocer enfermos alcohólicos? ¿Qué no lo aceptamos?, …Bueno, eso es nuestra perspectiva porque los demás no necesitan muchas más información que la que mostramos con nuestra actitud y comportamiento.

Podemos intentar esconder, negar, o disimular esta enfermedad cómo y cuánto queramos pero al final siempre se delata ella por sí misma.

Respecto a la reflexión en general, menos lobos y más tratamiento.

1 Comment

  1. Martin Cifre James en Facebook el 25 octubre, 2015 a las 5:58 pm

    Nosotros repetimos las mismas mentiras e intentamos sostener nuestra vida con alcohol defendiendola con uñas y dientes, que enorme estupidez, pues es por la enfermedad propia que te ata bien a su poder que influye sobre nuestra persona; el lobo Leer más ..

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