¿Por qué es tan complejo salir del alcohol?

En primer lugar es difícil salir de algo de lo que ya no se quiere ni entrar como es su tratamiento, en el cual hay negación de la enfermedad y resistencia a la aceptación de la misma.

Pero la causa probable más influyente durante el proceso de recuperación de que exista poco éxito está en la confusión o mala interpretación del significado de la misma: Recuperarse no significa abstenerse.

Los enfermos alcohólicos somos personas que hemos vivido demasiado tiempo en otra dimensión, sin madurar, huyendo de responsabilidades, viviendo permanentemente en la inestabilidad, y en un lenguaje más vulgar y directo: haciendo lo que nos ha dado la gana sin asumir las posibles consecuencias y negando que nuestro problema por el que enfermamos fue el alcohol en sí, culpando a todo tipo de situaciones y circunstancias antes de ello.

Por eso, tenemos la creencia universal de malinterpretar (alcohólicos o no)  que el alcoholismo se cura dejando simplemente de beber.

Por una parte el alcoholismo no se cura;se trata. Con ayuda, para poder lograr seguir las fases de su proceso si se quiere llegar a recuperarse: desintoxicación, deshabituación, rehabilitación, y reinserción social.

Cuando un alcohólico intenta por su cuenta «curarse» sin trabajar su aprendizaje alcohólico y sigue manteniendo sus conductas tan propias de la enfermedad (inmadurez, inmediatez, pataleo, mentira, manipulación, autocompasión, victimismo, etc.) , por mucho que permanezca en abstinencia y no consuma su mente sigue empapada de alcohol. Más que alegrarse por dejar de beber se entristece y lo ve todo como un esfuerzo y sacrificio que con una enfoque y perspectiva errónea de lo que significa recuperarse, lo único que hace es torturarse porque pretende seguir haciendo lo mismo pero sin beber y eso resulta bastante complejo para llegar a un estado de bienestar ya que su objetivo se convierte en su condena.

En cambio, si acude en busca de ayuda y antes de emprender un proceso de metamorfosis y cambio radical en el que desea aprender a vivir sin necesidad de consumir, aprendiendo y comprendiendo que eso es posible y que cada día millares de personas lo consiguen, puede adquirir unas herramientas, técnicas, y métodos para afrontar su nueva vida modificando viejos hábitos, conductas, ambientes y tóxicos ( me ratifico en mi teoría que lo más tóxico que existe somos los propios seres humanos) es entonces cuando su camino de recuperación se convertirá en una sensación de recompensa y gratificación superándose y alejándose cada vez más de la botella hasta el punto de que consiga hacerlo del todo, para volver a disfrutar de sentir, contemplar, y vivir sin necesidad ni el deseo de beber.

Salir del alcohol puede resultar más fácil de lo que parece si se cumplen estas dos máximas. Querer hacerlo y perseverar en el proceso.

 

 

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