Soledad y alcohol; mala combinación

El alcohol no quita la soledad, la aumenta.

Aunque nos de la sensación de que el efecto que nos produce nos da compañía, es todo lo contrario. El alcohol no nos hace olvidar, nos anestesia.

No es lo mismo estar sin pensar cosas negativas porque te encuentras bien y no tienes melancolía, tristeza, soledad, depresión con frecuencia, que estar colocado y bajo los efectos del alcohol que sus efectos lo evitan o no te dejan ni pensarlo.

Es muy frecuente, y cada vez más, personas que beben como medicación para aliviar esos síntomas de soledad o depresión por encontrarse solas y sin las responsabilidades u ocupaciones que antaño tenían (alcoholismo femenino, síndrome del nido vacío, etc)

La marcha de los hijos, una ruptura o separación, una dependencia emocional incontrolable o la falta de saber gestionar las emociones no debe nunca «combatirse» con la botella.

Todo lo que se quiere «curar» con alcohol acaba por empeorar y potenciarse el daño.

No caigamos en una de las infinitas trampas del alcohol de pensar que su sedación nos hace desaparecer los problemas u olvidarlos porque lo que está haciendo realmente es dormirlos.

Además, el peligro de este consumo que tanto hablo en esta página, es mucho más peligroso que el social porque se bebe a solas y a escondidas, y eso hace que se tarde más en delatar y ver los síntomas de la enfermedad.

 

1 Comment

  1. Martin Cifre James en Facebook el 6 diciembre, 2015 a las 6:09 am

    Yo bebia por que me encontraba solo en la vida, abandonado s mi
    suerte.Leer más ..

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