Si has enfermado, déjate ayudar

Ahora estoy escribiendo desde la sobriedad y serenidad, siendo objetivo y con un criterio experimental que los años y el trato me han proporcionado. Pero cuando bebía, no quería saber nada de médicos, fármacos, psiquiatras, psicólogos, terapias, grupos de ayuda ni de cualquier cosa que me “ofreciera” la posibilidad de dejar de beber.

Un enfermo alcohólico lo único que desea es beber. Todo aquello que pueda resultar una amenaza (aunque sea la ayuda para salvar su vida), no le interesa en absoluto, esto no es una situación de evidencia, sino de resistencia, el gran problema del alcoholismo no está en dejar de beber sino en que el enfermo acepte dejarse ayudar. Para ello debe reconocer su enfermedad.

Muchas veces en terapia, comento esta paradoja: a uno le duele un ojo o tiene problemas de visión y corre al oftalmólogo. O se rompe una pierna y va enseguida al traumatólogo. Entonces, ese especialista lo evalúa, diagnostica y le ofrece un tratamiento. Por último, el paciente hace lo que le dicen.

Sin embargo, cuando se trata de un alcohólico, aunque se encuentre muy mal y le digan que posiblemente sea por el consumo, éste jamás lo creerá y lo atribuirá a otras causas.

Si has enfermado, responsabilízate de tu enfermedad, acéptalo y busca ayuda

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