Reprogramado

«A fuerza de construir bien,se llega a buen arquitecto» Aristóteles

 

¿Cómo se van las ganas de beber cuando estás enfermo y tienes esa necesidad imperiosa de consumir,que incluso «matarías» por una copa?

Unos dicen con este método,otros que con fuerza de voluntad,y algunos con ayuda sobre natural. Para mí todos tendrán razón siempre que los resultados sean buenos. Dicho de otra manera;cada maestrillo tendrá su librillo.

Pero antes de quitarte las «ganas»,primero …deberás quitarte el alcohol del cuerpo y la mente (desintoxicarte).

Después,sobre las técnicas o fórmulas para conseguirlo,y aquí me ratifico con los resultados,que me parezcan bien o las tolere no significa que las comparta.

Yo trabajo como el modelo de un robot (diré Androide,porque nos hemos vuelto muy estirados y modernos con el lenguaje).

Me considero un androide al que se le fundió el cable que era el que controlaba mis consumos. había nacido tal vez programado como la mayoría de mi especie para beber y cuando el alcohol me sentara mal o me trajera consecuencias,dejar de hacerlo. Pero eso funcionó un tiempo para luego perder la capacidad.

Después de muchos trucos,técnicas,métodos,experimentos,fármacos,lloros,arrepentimientos y rezos,llegué a la conclusión de que no había nada que hacer si yo no cambiaba lo que se «cocía» en mi interior.

Entonces …me tuve que reprogramar (al igual que esas películas de ciencia ficción en que uno pierde un miembro o una capacidad y él solo se la recompone).

En base a esa reprogramación de todo mi aprendizaje anterior y mi relación-asociación con el consumo,empecé a ver y vivir las cosas de otra manera. No es que éstas hubieran cambiado,sino mi perspectiva sobre ellas.ya no era la misma.

Ahí sí que viene un período de mucho trabajo,esfuerzo,comprensión y perseverancia:por mucho que «arregles» ese programa interno,tarda un tiempo en funcionar correctamente).

Poco a poco,la necesidad imperiosa se suavizó convirtiéndose en un deseo fugaz para acabar siendo una idea mal asociada a la que ya empezaba a tener herramientas para darle una respuesta.

En resumen,por mucho que me intentaran ayudar,decir,experimentar,o cualquier otra cosa,si no hubiera empezado por «arreglar lo estropeado»,probablemente hoy tendría las mismas ganas de beber que el primer día que lo dejé.

Por eso soy crítico con aquellos que dicen querer dejar de beber y no quieren hacer nada para lograrlo,sino que pretenden que sean los demás que lo hagan por ellos.

Soy crítico …,porque la experiencia me ha enseñado y demostrado que no funciona.Y en esto del tratamiento del alcohol, …no me gusta perder el tiempo con cosas que sé sobradamente que no conducen a ningún sitio.

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