Rehabilitarse un bienestar propio, familiar y reinserción social

Cosas que jamás imaginabas que pudieras lograr, experimentar sensaciones que pensabas que ni existían, podrás contemplar en su más sentido literal y lo que antes te parecía algo insignificante te darás cuenta de que es una maravilla y una bendición.

Te devorará la curiosidad, la inquietud, el afán por hacer cosas nuevas y hacerlas bien hechas, empezarás a conocerte de verdad y a quererte, reavivarás tu autoestima, verás a todas aquellas personas que tanto daño le hiciste y que padecieron junto a ti en los momentos de tu enfermedad como les cambia el semblante y sin necesidad de palabras observarás que tú eres muy importante y tus acciones influyen en los demás, te desharás de cargas pesadas, de personas tóxicas, de ambientes contaminados por la envidia, la falsedad, el rencor y odio reprimido, comenzarás a apreciar los detalles que te parecen más insignificantes pero son los que en realidad construyen una vida, te rodearás de personas de verdad, personas que no sólo son de carne y hueso sino también que tienen alma, sin beber … volverás a vivir.

Pienso que cualquier enfermo alcohólico rehabilitado que se tome su dosis de agradecimiento diario tiene muy difícil perder la referencia de su enfermedad, por lo tanto, tiene muy difícil regresar a el estado en el que vivía cuando bebía.

Sin beber podrás hacer todo y más.

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