» Puede beber, pero cuando se toma tres o cuatro …»

Entonces, …¡No puede beber!

No puede beber porque no puede (ojo, no es que no sepa) controlar esas «tres o cuatro» porque acaban convirtiéndose en tropecientas con múltiples consecuencias.

Pero incluso la manera en la que he redactado el título, en que es una tercera persona quien lo dice de otra, ya implica unas connotaciones de contradicción, duda, y justificación: Comienza la expresión con un «puede» para dejar el contexto al aire, dando pie a la suposición de que la cosa. cuando así sucede, siempre acaba mal.

La incapacidad de controlar los consumos (el no saber decir basta) es junto a la dependencia y la tolerancia, el trío de conductas por excelencia que mejor delata esta enfermedad, el alcoholismo.

Cuando alguien ha perdido esa capacidad de control …existe algo más que un «simple» problema de bebida.

Luego, cuando nos sucede esta conducta y se repite con frecuencia, nos obstinamos y desgastamos más tiempo en intentar «aprender» a consumir que a recuperarnos de la enfermedad.

Yo no conozco ninguna escuela o academia donde enseñen a beber. Sólo sé de asociaciones y centros donde te ayudan a recuperarte de esta enfermedad.

Esta enfermedad es muy compleja, traicionera, y tramposa: Te atrapa de tal modo que ni siquiera te das cuenta. Pero aunque así ocurra, hay una cosa que tiene «buena», y es que siempre avisa y advierte con antelación. Nadie enferma de un día para otro sino que es un proceso y este, se va manifestando y dando señales de sobra como es el caso de la reflexión o artículo de hoy.

 

1 Comment

  1. Martin James en Facebook el 24 enero, 2016 a las 5:44 am

    La enfermedad te atrapa con los años de consumo y lo que achacabamos a un trastorno, ser algo raros, estar deprimidos, es pura y simplemente botella en su quinta esencia.Leer más ..

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