Prohibido no tener fuerzas

El consumo prolongado durante años, en abuso, o como tabla de salvación para superar nuestros temores, ansiedades, y frustraciones puede acabar con nuestra vitalidad, ilusiones, sueños, y muchas cosas más que iremos dejando en la barra de algún bar o botella pero nunca debe acabar con nuestras fuerzas, por pocas que nos queden.

Si el alcohol nos vence (cosa que no es ninguna debilidad ni vergüenza ya que diariamente lo hace con millares de personas de este planeta), rendirse … no es una opción. Por muchas consecuencias, sueños rotos, desencantos y decepciones que nos haya proporcionado no debemos rendirnos sino todo ,o contrario: luchar, luchar, y luchar.

Hay que sacar fuerzas de flaqueza, de donde no las haya, pero está prohibido quedarse sin ellas para plantar cara a la enfermedad y pedir ayuda poniéndonos en tratamiento para superarla.

¿Cómo’ ¡Cómo sea, pero hay que lograrlo!

Comprendo perfectamente la inseguridad y baja autoestima a la que nos puede lleva resta enfermedad porque yo la padezco y sé perfectamente que el momento crítico es la etapa en que hay que dejar de ofrecer resistencia a recuperarse y despedirse de la botella para siempre, porque son momentos muy duros, de duelo y desconcierto, pero estos son necesarios si queremos volver a sujetar las riendas de nuestra vida y dejar ya de una vez que las maneje el alcohol.

¿fuerzas para salir …? ¡Si no se tienen, se inventan!

1 Comment

  1. Martin James en Facebook el 18 marzo, 2016 a las 6:59 am

    La fuerza necesaria para dejar de beber es interna nuestra y parece relucir cuando peor hemos estado, siempre digo que respeto las creencias y religiones pero solo nosotros estamos recuperandonos de la bebida, nadie ni una figura familiar o deLeer más ..

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para escribir un comentario.