¿Pretender cambiar sin hacer nada para lograrlo?…¡Imposible!

 

Vivimos en la cultura de «lo fácil».Todo el mundo desea pero con la ley del mínimo esfuerzo.

Tal vez estamos sometidos o condicionados a demasiados estereotipos o quizá nuestro aprendizaje vital ha sido fantaseado por la información recibida,pero la cuestión es que muchos queremos lograr objetivos sin hacer nada,y eso es tarea imposible.

Una persona enferma de alcoholismo no sólo tiene que dejar de beber porque a eso no se le llama recuperación,sino abstinencia. Dejar de beber es necesario e imprescindible para recuperarse pero nunca suficiente.

¿Entonces,qué hacer? Hay que cambiar pero desde la base,como si volviéramos a nacer o a empezar de cero y comenzáramos a dar nuestros primeros pasos en la adolescencia. Hay que aprender a vivir sin alcohol,a forjar una personalidad con los cimientos de la perseverancia y firmeza como bases. A aprender a decir no. A no dejarse influenciar. A no estar pendientes de la aprobación social. A…reinventarse experimentando un crecimiento y desarrollo personal.

Porque si se deja de beber pero no se cambia interiormente,se está ofreciendo una resistencia al consumo,y por norma,esta fuerza acaba por debilitarse y nos vuelve a llevar a lo mismo:a lo que ya conocíamos.

«Cuando decidí dejar de beber la vida me pareció un campo virgen en el que tenía que sembrar para en un futuro recoger nuevos frutos. ¡Me equivocaba,antes de sembrar, …primero tenía que empezar por lo más importante;Quitar la maleza para que permitiera crecer la nueva y buena cosecha!»[youtube]https://youtu.be/2oX2FSv4Rys[/youtube]

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