¿Es posible que los alcohólicos nos lleguemos a engañar de esta manera?

¡Es posible … y más!

El autoengaño, el mentirse a uno mismo exageradamente de tal forma que nos creemos nuestras propias mentiras, lamentablemente, es el único recurso  para seguir consumiendo a través de la justificación, la comparación, o la excusa.

Empezando por la gilipollez más grande que soltamos la mayoría de los alcohólicos en la que ya se denota una ignorancia social enorme y descomunal como es lo»del análisis». «He ido al médico y la analítica me ha salido bien». Aquí ya empieza una de las primeras y grandes trampas del alcohol; creerse que el alcoholismo se detecta por unas pruebas médicas simples o una analítica y que las consecuencias son exclusivamente físicas.

Mi pregunta, a esta imbecilidad de comentario, que yo personalmente practiqué y expuse mucho como argumento, es: ¿De que me sirve tener el hígado o el páncreas bien si cada vez que bebo se me va la olla y la lío parda?

El abanico de consecuencias por un mal consumo de alcohol, desproporcionado, en exceso y abuso, o prolongado, no son exclusivamente las físicas sino infinitas. Para poder tener una referencia las subdividimos en tres grupos: físicas, psíquicas, y sociales. Para que nos hagamos una idea, aquellos que desconocemos la enfermedad, 9 de cada 10 que acuden a un centro o en busca de ayuda es porque padece las consecuencias psico-sociales, no las físicas.

Nosotros decimos: » yo controlo, te juro y prometo que no volveré a beber de esta manera, aprenderé a moderarme,…»

Ellos dicen: «Si supiera beber cómo los demás, es muy bueno pero cuando bebe…, lo que le pasa es que mezcla los problemas con el alcohol, está pasando una mala racha,…»

Al final, todos esos argumentos no son más que excusas para esconder o disimular una realidad que casi nadie quiere ver: La enfermedad del alcoholismo.

Excusas para beber hay mil, motivos ninguno.

Este artículo es en el qué más me podría extender y seguir escribiendo hasta el resto de mis días y todavía no lo terminaría, porque la mentira,excusa,trampa, y engaño son la estrella de la enfermedad. Por lo tanto, para concluir, cualquier argumento que justifique una necesidad de consumir, nos la expongan otros o nos la digamos nosotros mismos, es siempre una excusa para seguir bebiendo. Por ello, ¡Sí, si es posible que nos engañemos de esta manera! Es posible porque los alcohólicos, lo único que no queremos, pero no lo queremos de ninguna manera, … es dejar de beber, sino todo lo contrario, seguir haciéndolo a pesar de las consecuencias, de rozar la tragedia constantemente, de ser advertidos continuamente, y de andar siempre al borde del abismo. Para conseguirlo no dudaremos en mentir, chanchullear, trapichear, aparentar, camuflar, manipular, chantajear, trampear, y por supuesto … autoengañarnos.

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