¡Por tu culpa!

 

» Si no te hubiera conocido…,desde que te conocí todo me ha ido mal…,si no hubiera nacido en esta familia…Cómo más me lo reprochas,más ganas de beber tengo…»

Así día tras día, echando la culpa a todo y todos.

¡Qué sencillo es detectar el carácter alcohólico cuando se conoce la enfermedad. Estamos cortados todos por el mismo patrón!

Esta actitud tan propia de la enfermedad del alcoholismo no es más que un a evidente frustración que se manifiesta a los demás por rabia e impotencia del infierno insostenible que hierve en el interior de nuestra mente.

Lo importante para mí de la reflexión de hoy es que los familiares o personas que conviven con un enfermo alcohólico no caigan en la trampa de sentirse culpables ni anulados por mucho que él insista. Es su único y lamentable recurso que le queda para justificarse:poner la excusa de que bebe tanto o de esta manera porque los demás le han «obligado».

Hay familiares que no dejan de repetir. «Es qué he llegado a dudar y no sé si la culpa es mía. Dice que soy yo que estoy exagerando o loc@…»

La culpa es de quien bebe. Los demás lo único que hacen generalmente es intentar ayudar. No hay más que hablar o comentar.

 

2 Comments

  1. Martin Jaume Pons en Facebook el 15 mayo, 2015 a las 7:23 am

    Siempre achacamos nuestros consumos a otras personas cuando somos nosotros los que bebemos y utilizamos como excusa a otras personas como los culpables del devenir de nuestra vida, echamos balones fuera buscando chivos expiatorios para realmenteLeer más ..

  2. Filo Segura Valero en Facebook el 15 mayo, 2015 a las 12:09 pm

    Hasta que no conoces la enfermedad es imposible que las personas que convivimos con enfermos de alcoholismo entendamos sus comportamientos , el alcohólico bien se encarga de repetirte una y otra vez si tu no me hubieras dicho esto o lo otro no mLeer más ..

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