¡Por tu culpa!

 

«Por tu culpa empecé a beber, por tu culpa bebo de esta manera, …si no te hubiera conocido, por tu culpa todo me va mal y necesito beber para soportarte,…»

Esto no son frases extraídas de un guión de película, sino de testimonios reales que ocurren cada día en millones de hogares.

Los enfermos necesitamos «culpar» a alguien de nuestra enfermedad. Más que de ella, un motivo del por qué hemos llegado a enfermar.

Estamos tan intoxicados y con un pensamiento tan obsesivo que apenas nos deja ver la realidad y ser honestos con nosotros mismos.

No reconocemos ni aceptamos la enfermedad como tal pero sabemos que tenemos grandes y serios problemas por culpa del consumo. No somos tontos, somos alcohólicos, y nos damos cuenta que en algún momento …todo control posible se desbordó y desbocó. Eso nos crea una ansiedad y necesidad de descubrir por qué si antes podíamos beber y no nos pasaba nada, ahora ya no.

Se trata de buscar a cualquier culpable excepto a nosotros mismos. Primero empezamos con la «mala suerte». A través de la auto compasión y el victimismo, justificamos nuestro consumo enfermizo a que todo nos ha ido mal. Posteriormente le toca al mundo en general: La sociedad, los tiempos que vivimos, la crisis, la política, el sistema,etc. Al final, vamos reduciendo la lista de culpables para centrar y descargar toda nuestra ira y frustración en los más cercanos.

Cada enfermo es y bebe distinto, pero al final la enfermedad es la misma.

Siempre acabamos con los mismos patrones de conducta haciendo y repitiendo la misma historia.

No hay nada nuevo bajo el sol.

[youtube]https://youtu.be/zO6D_BAuYCI[/youtube]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Scroll al inicio