¿Por qué …?

«Pero la grande,la tremenda verdad es ésta: Sufrir no sirve de nada» Cesare Pavese

 

«No le pido nada especial a la vida,no necesito grandes cosas ni lujos,simplemente que se comporte normal y no me haga estas cosas. ¡No necesito nada más!¿Por qué me hace sufrir tanto? ¿Por qué a mí? ¿Por qué debo soportarlo?..»

Este es el testimonio habitual de una persona familiar desesperada de tanto padecer y aguantar durante años la insoportable convivencia con un enfermo alcohólico.

Desde » afuera» se ha estereotipado el rol de enferm@/familia con el acción/reproche. Puede que esta situación sea la que más se repita pero no es la única. Existen otros roles dónde se sustituye el enfado lógico por el intento de comprender y ayudar que sin embargo tampoco sirven de nada.

Los alcohólicos nos sentimos amenazados frente a los sentimientos. Es como si la botella hubiera hecho su trabajo y nos enseñara a defendernos de ellos.

A mí,personalmente,lo que más me cabreaba no era el reproche por haber bebido porque eso ya me lo esperaba con miradas,gestos,y continuos desprecios hacia mi actitud. lo que me molestaba de verdad era ver llorar,sufrir, u observar la angustia de las personas a las que les hacía daño con mi comportamiento.

Lejos de ablandarme o achicarme,me lo tomaba como un chantaje emocional hacia mi persona. Me irritaba,e incluso insultaba,gritaba u ofendía verbalmente con frases vulgares y de lo más crueles: » ¡A mí no te me hagas la víctima! ¡Ahora no me vengas con lloros y lamentos! ¡Te lo hubieras pensado antes de estar conmigo! ¡Tú ya sabías cómo era y cómo bebía! ¡No vengas a dar pena,…si no te gusta,te vas!…»

¡No había por dónde pillarme! Era tal mi grado de deterioro mental que hicieran una cosa o hicieran la contraria (chillarme,insultarme o llorar y sufrir) me exaltaba de igual manera.

Mi respuesta a los familiares que sé que leen la página y siguen ese «mini diario de una mente alcohólica» que voy haciendo a diario no la sé cierta. Decir lo contrario sería engañar o confundir. Lo único que sé es que no me voy a cansar de estudiar y profundizar estos comportamientos tan salvajes y devastadores que provocamos las personas que padecemos alcoholismo desde mi perspectiva de la experiencia y trabajo en el campo de batalla.

Para mí,quien va bien en esta compleja enfermedad,es aquel que sigue pensando que nos queda mucho trabajo por hacer (especialmente social) y más que descubrir los «porqués»,ponerles remedio y soluciones aunque sean drásticas y convertirlos en «por qué no lo mando a …»

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Scroll al inicio