¿Por qué nos soportan?

Esta pregunta se la debe plantear mucha gente cuando se ve obligado a convivir o compartir sus días, horas, o minutos con nosotros, los enfermos alcohólicos.

¿Por qué aguantar tanta insolencia, desprecio, despreocupación, inmadurez, ofensas, …? ¿Por qué tengo que soportar todo esto? ¿Por qué debo sacrificar mi propia vida desgastándome en la de otro que ni tan siquiera es consciente de que lo estoy haciendo? ¿Por qué siempre acabo creyéndome lo que sé que no va a suceder? ¿Por qué cedo a sus chantajes emocionales, su pesimismo? ¿Por qué me dejo intoxicar? ¿Por qué …?

Una de las primeras ideas que me hizo reflexionar todo ese «sueño alcohólico» de casi tres décadas fue el, por primera vez, ponerme en el lugar del otro. Hoy en día le llaman empatizar, y de hecho es una palabra que se pronuncia mucho y se utiliza poco. Me vino un pensamiento a la cabeza respecto a lo mal que lo podían haber pasado los que me amaban junto a mí, cuando estaba tan intoxicado que andaba ciego incapaz de sentir o percibir cualquier sensación, emoción, o sentimiento de esas personas.

Pensé: » ¿Pero como han podido dormir en mi misma habitación, con el olor alcohol que la impregnaba toda, mi estado semi-inconsciente, mi insensibilidad ante sus posibles inquietudes, y mi falta de tacto, amor, o simplemente compañía? ¿Cómo han soportado a un tío como yo que ni tan siquiera me esforcé ni una sola vez en muchísimos años en escuchar a la otra persona? ¿Por qué me aguantaron todos mis caprichos, pataleos, brotes psicóticos, paranoias, insultos, celos, y un sinfín de patologías o comportamientos anómalos?…

Pensé, pensé, y pensé mucho más. Evidentemente resultó muy duro, al comenzar a estar sobrio, encontrarme un cerdo repugnante cada vez que me miraba en un espejo, pero aunque suene a «flagelación mental» o una variante de masoquismo, me dio mucha comprensión de lo que en realidad había pasado y a su vez, las fuerzas suficientes como mínimo para intentar que no volviera ni vuelva a suceder.

No es malo «tirar» de honestidad con uno mismo y pensar, aunque sólo sea en algunas ocasiones, en como repercute nuestra enfermedad en los demás. Siempre te da fuerza y motivación para no regresar al puta infierno del que salimos.

6 Comments

  1. Monica Insuasty Jimenez en Facebook el 29 noviembre, 2015 a las 7:04 am

    El amor quiza tiene tantas ‘formas para expresarse o es el que se lee en la palabra de Dios que todo lo puede todo lo perdona todo lo soporta etc….Leer más ..

  2. Elena Guisado en Facebook el 29 noviembre, 2015 a las 7:06 am

    Ahora con la mente clara,siendo consciente de lo que pasa,volviendo a sentir emociones,entendiendo lo que los demás me quieren transmitir,pienso que esta enfermedad es verdaderamente horrible.Leer más ..

  3. Marga Martorell Riera en Facebook el 29 noviembre, 2015 a las 7:07 am

    Buenos dias!!! Nos soportan por lo que tu reiteradamente dices Mica, porque nos aman, porque echan de menos a esa persona que eras, a la que estaba siempre con ellos a la que no le daba pereza nada a la que siempre los apoyaba con la que siempreLeer más ..

  4. Rosa Gallego Massanet en Facebook el 29 noviembre, 2015 a las 10:50 am

    Es un acto de Amor, d generosidad y tb d valores. Como coadictos o no hacemos nuestro vuestro dolor, a veces, sin entender el porqué y cómo de esta enfermedad mental.Leer más ..

  5. Filo Segura Valero en Facebook el 29 noviembre, 2015 a las 4:12 pm

    Yo pienso que se aguanta esta situación por varios motivos , uno de ellos es por amor y sientes mucha responsabilidad y el temor de que si tu los abandonas entonces si que ya no tendrán un motivo.Leer más ..

  6. Martin Cifre James en Facebook el 30 noviembre, 2015 a las 3:46 am

    Creo que siempre albergamos la esperanza de que el enfermo se recupere, es una bella persona sin consumir, muchos enfermos lo son pero cuando bebe se convierte en alguien diferente, se transforma en una persona fea, mala.Leer más ..

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