¿Pero ya no podré volver a beber nunca más?

¡Pongámonos serios!: ¿Para qué queremos volver a beber «otra» vez si precisamente ha sido eso lo que nos has destrozado la vida?

Así es como debemos pensar los enfermos alcohólicos. dándole la vuelta al planteamiento para que este no nos angustie y asfixie. Debemos hacernos la pregunta al revés: ¿Para qué quiero volver a beber si por culpa del alcohol me he destruido a mí mismo y me he llevado por delante a los que me querían?

La mente es plástica y se pueden moldear esos pensamientos que nos producen una imperiosa necesidad de consumir, hasta el punto de eliminarlos o sustituirlos por otros en los que el alcohol ya no esté presente.

Uno de nuestros lemas que nos retroalimenta, motiva, y nos mantiene en constante superación en nuestra asociación es:

Pasar del no puedo beber al no quiero beber

Evidentemente todo esto es un proceso que no es tarea fácil y no se hace con la imaginación o de palabras, sino con hechos. Hechos que suponen un tremendo esfuerzo de comprensión de la enfermedad, de conocernos a nosotros mismos y nuestras conductas alcohólicas (engaños, trampas, mentiras, chanchullos, chantajes, manipulación, escusas, desidia, pasividad, etc) para trabajarlas y aprender a cambiarlas adquiriendo una actitud positiva y de vida, superándonos y evolucionando a la vez que recuperamos nuestra autoestima y crecemos como personas sin necesidad de una gota de alcohol.

La pregunta del encabezamiento es «lógica» cuando alguien enfermo está intoxicado y desconoce lo que es vivir con sobriedad. Es hasta normal que se asuste y se angustie, al principio, ante este planteamiento. Pero con el tiempo, un buen trabajo, y una buena recuperación … desaparecerá.

3 Comments

  1. Azucena Larrea en Facebook el 1 enero, 2016 a las 4:48 pm

    Feliz 2016 si se puede ser feliz un litro agua

  2. Azucena Larrea en Facebook el 1 enero, 2016 a las 4:48 pm

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