Perder el control

 

 

Al hablar de alcoholismo parece que sólo lo hacemos cuando el consumo de alcohol llega a un extremo que por diversos factores o condicionantes como las cantidades o la frecuencia nos crean dependencia,tolerancia,y otras conductas. Es una manera de generalizar y reducir el amplio «abanico» de consecuencias que abarca el alcohol.

Entre esas posibles consecuencias se halla una de las más peligrosas:Perder el control.

No hace falta ser alcohólico (como entendemos la enfermedad) para sufrir graves consecuencias. Cualquier persona que sea consumidora y un día,por una causa o la otra,abuse,se exceda,y pierda el control del consumo actuando o comportándose bajo los efectos de la sustancia como la persona que en realidad no es cuando está sobrio o sereno.

Lo positivo es que muchas asociaciones,centros,e instituciones,ya empiezan al hablar de tratamiento,no solo de alcoholismo sino también de abuso de alcohol (aunque converjan y vayan correlacionados,todavía es complejo entender y asimilar la unión).

¿Lo negativo? Es que existe siempre una justificación,en especial a aquellos que no suelen beber o presentar problemas por ello normalmente.

Cuando hablo de «generalizar» o «estandarizar» las consecuencias me refiero a los estereotipos (los esquemas mentales que nos hacemos)cuando oímos hablar de «perder el control». Enseguida pensamos en lo típico:posibles accidentes de tráfico,violencia callejera con peleas. Pero existen muchas más situaciones de las que no se habla tanto,y a veces no son el causante pero si el desencadenante,consecuencia de una jornada de exceso: Violencia en todos los conceptos,desde domestica,de género,psicológica,etc. accidentes de lo más absurdo (caídas por descoordinación de movimientos debido al estado de intoxicación en el que estamos),accidentes caseros por falta de concentración,ahogamientos,conductas sexuales de riesgo (por el estado de desinhibición),generosidad y derroche de dinero que nos hace falta tantoa nosotros como a los familiares(ese es un problema que se habla poco en la calle y mucho en las asociaciones:esos despilfarros inducidos por el estado alcohólico en el que nos encontramos cuando vamos «pasados» y no tenemos en cuenta las consecuencias futuras),etc

Puede que socialmente no se vea «el perder el control» muy esporádicamente como algo relacionado con enfermedad,pero me atrevería a decir que los abusos y excesos pueden tener incluso la misma peligrosidad que un beber constante,frecuente,y durante años.

 

2 Comments

  1. Martin Jaume Pons en Facebook el 24 junio, 2015 a las 4:18 pm

    Cualquier enfermo que haya perdido el control ha creado un odisea con alguna de sus salidas, es temible, no se sabe como volvera a casa, los despilfarros bajo los efectos de la sustancia son notorios cuando muchas veces el dinero es necesario paLeer más ..

  2. Enrique Román Martinez en Facebook el 24 junio, 2015 a las 9:58 pm

    Buenas noches, mi opinión al abuso de vez en cuando, es lo mismo que estar enferma la persona de alcoholismo. Es la pre entrada al infierno, posiblemente sin poder ya volver atrás sin ayuda profesional.Leer más ..

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