No digamos «un simple problema de alcohol» cuando existe una grave enfermedad.

¡Ya empezamos mal! El hecho de minimizar la situación normaliza y hace que parezca menos grave o se le de la importancia que tiene, con el resultado bastante habitual de fracaso por falta de miedo o respeto.

Comprendo el tabú y el estigma social que conlleva esta enfermedad, el alcoholismo. ¿Cómo no lo voy a comprender si yo soy alcohólico? Pero le estamos restando la auténtica gravedad que tiene y la dedicación a la recuperación que se merece, al hablar de ella con palabras suaves y que se «amoldan» al lenguaje y escaparate social.

A una persona que el alcohol le está arruinando la vida … no le podemos ir con pequeñeces y hablando con la boca pequeña diciéndole en tono bajo que «tiene problemas de alcohol». ¡Hay que hablar claro, directo, sin tapujos y dejarse de tanta tontería social!¡ Lo qué es, es y si eso es alcoholismo pues hay que decir alcoholismo y punto!

El hecho de ir con rodeos o no darle la importancia que se merece, mas que ayudar, perjudica.

Cuando alguien de nuestra familia o entorno ha enfermado de alcoholismo lo ha hecho de una enfermedad grave. No nos dejemos llevar por «el que dirán o pensarán» y caigamos en la trampa de la ignorancia social intentando camuflar o disimular antes que en buscar ayuda y soluciones.

El alcoholismo es muy grave, y sus consecuencias peores. Lo siento, no lo digo ni lo he inventado yo. Yo simplemente soy uno más de esos millones de personas que cada año enferma y que además de sufrir mis consecuencias por ello, arrastré a los que me rodeaban.

¡Llamémosle a las cosas por su nombre!

1 Comment

  1. Elena Guisado en Facebook el 6 marzo, 2016 a las 7:40 am

    Es verdad que en ocasiones,tengo que decir que no bebo porque tuve problemas con el alcohol,pero lo hago porque muchísima gente desconoce que es una enfermedad y crónica.Leer más ..

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