No dejes que el pasado te atrape

El pasado debe enseñarnos, no jodernos más de lo qué ya estamos

¿ Alcohol y futuras expectativas? Se presenta como algo muy turbio.

Puede haber expectativas, pero siempre estarán en el mismo círculo al que nos tiene atrapado la necesidad del consumo. Lo que significa que será … más de lo mismo.

El alcoholismo es una condena, y el precio que se paga psico-socialmente es una cadena perpetúa.

Esta enfermedad no tiene cura. De nada sirvern los intentos y experimentos, las intenciones y las falsas atribuciones (al «con el tiempo», «un golpe de suerte», «pasado una mala etapa», «ya vendrán tiempos mejores»…)

La única forma de ser «absuelto» es pidiendo ayuda, poniéndose en manos de especialistas y siguiendo un tratamiento para recuperarse. Todo lo demás, son películas baratas e historias para no dormir.

Aún así, cuando intentamos recuperarnos y acabar no sólo con el consumo sino con la necesidad en un futuro de retomarlo, el pasado aparece y nos reclama deudas por nuestros comportamientos. Eso es una herencia alcohólica, una carga muy pesada.

Ante esta disyuntiva, ¡Creedme!, lo más fácil es rendirse y mandarlo todo a la mierda. Pero ahí está la clave de toda buena recuperación del alcoholismo: No dejar ni permitir de ninguna manera que todo lo que hicimos y fuimos, aún que seamos culpables y responsables, nos impida avanzar hacia un futuro y realizarnos como personas, adaptándonos e integrándonos con las normas sociales y volviendo a ser todo aquello que fuimos un día y el alcohol u otras drogas nos lo impidió o robó.

Es cierto que ninguna recuperación pueda justificar los comportamientos, pero al menos puede hacer que todos aquellos que tanto nos quisieron y siguen haciéndolo, puedan volver a recuperar esa tranquilidad y credibilidad dándonos otra oportunidad en un mundo presente y futuro sin alcohol.

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