Necesito una copa para tranquilizarme?

Una copa? Una copa para un enfermo no es suficiente ni para mojarse los labios.

La forma de auto engañarnos más rápida es la de «fabricarnos» una excusa para justificar la necesidad de consumir.

Las personas alcohólicas sabemos de sobra que cuando decimos eso, estamos pensando lo contrario:necesitamos huir desesperadamente a beber no una, sino dos, tres, o docenas…

Intentamos imitar los argumentos que emplean otros (probablemente personas que consumen pero no han enfermado) como recurso, pero somos conscientes de que nuestra intención es otra muy distinta.

La definición exacta, en nuestro caso, nunca seria la de tranquilizarme o relajarme, sino la de estabilizarme.

Es la misma canción de siempre pero con distinta letra: queremos, necesitamos beber porque estamos enfermos y para ello emplearemos las excusas, aunque siempre sean las mismas, para lograr nuestro lamentablemente objetivo vital: beber.

 

 

 

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