«¡ Me conociste ya bebiendo!»

Y si no, ¿Cómo nos iban a conocer? El enfermo alcohólico no nace, se hace. Enfermar es un proceso lento y progresivo que puede durar muchos años desde el inicio de los primeros consumos hasta que ya entras en una fase de abuso y consumo prolongado en la cual la enfermedad se manifiesta con mucha violencia y se delata claramente a través de sus síntomas y conductas tan características propias de ella.

Tal vez cuando «nos conocieron» ya bebíamos pero no habíamos enfermado, o tal vez sí lo habíamos hecho pero todavía teníamos capacidad para camuflarlo. Sea como fuere, esto nunca es un  justificante ni atenuante de nuestro comportamiento consecuencia de la forma de beber: El echar en cara que la persona que convive con nosotros, ya sabía que éramos bebedores. Porque entre bebedor de alcohol y enfermo alcohólico …existe una abismal diferencia.

De todos modos, «lo malo» de está expresión no está en el balance de cantidades o frecuencias de consumo, sino en la intención.

La intención es dañina, cruel, cobarde y miserable. Es una forma de defenderse atacando.

Los alcohólicos agotamos los recursos, las mentiras, trampas, engaños, y excusas de tanto utilizarlas y repetirlas. Llega un momento en nuestra enfermedad que nos vemos asfixiados porque nos quedamos sin argumentos creíbles para defendernos o justificarnos y la única manera de sobrevivir en ella es atacando e hiriendo con comentarios manipuladores, chantaje emocional, o intentar, de alguna manera, echar la culpa al otro para descargar toda esa rabia, ira, y frustración reprimida que siente el derrotado y vencido por el alcohol.

Por supuesto no entraré en el papel de juez ni me atrevería a aconsejar  o interferir en la vida personal de una pareja,pero sí por mi experiencia es mi deber advertir a «esos» que apelan a este tipo de comentarios hirientes y ofensivos para defenderse, que las personas que conviven con nosotros tienen un límite y a veces se ven obligadas entre soportarnos o mandarnos a la mierda, lo que me lleva a la necesidad de expresar que quien está dispuesto a atacar, debe estarlo también a recibir. Puede que algún día uno «suelte» esa expresión y reciba una de vuelta del estilo: » Sí, te conocí bebiendo y así te vas a quedar, bebiendo, porque yo me piro»

1 Comment

  1. Vicenç Font Gayà en Facebook el 5 mayo, 2016 a las 11:59 am

    Entiendo el que por parte de una persona, nos diga este yo me piro, no aguanto mas.Leer más ..

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