Luz

 

«La pobreza no viene por la disminución de las riquezas,sino por la multiplicación de los deseos» Platón

 

El otro día una amiga y compañera de rehabilitación planteaba inconscientemente que ya no podría llevar una vida normal. ¿Qué es una vida normal?,me pregunto.

Por primera vez en cuarenta años funciono con la luz solar. La luz que rige mis días. Ahora,cuando sale el sol,yo ya llevo un tiempo organizando y planificando mi día,cuando antes era el momento de regresar a casa dando tumbos. Cuando se pone,yo ya suelo llevar un día agotar,intenso,y muy vivido. Antes,la hora de ponerse el sol era la misma hora de «ponerme» yo. Me burlaba de todo y con un cinismo propio de los alcohólicos,decía que era como un vampiro,que la noche me transformaba. De repente,era de noche,se iba la luz y,…todos mis males desaparecían. Me preparaba para «asaltar» una nueva jornada de abuso y exceso hasta que el cuerpo aguantara.

Al dejar de beber me costó mucho,como a todos. Especialmente,acostumbrarme a una luz nueva. Una luz «normal». Atrás dejé las luces de neón,de antros,de lugares esperpénticos y surrealistas,luces poco intensas para no hacerme daño a la vista de lo colocado y borracho que iba siempre. Lo mismo me sucedía en el «día después»:la intensidad de la luz solar también me agredía cuando tenía resaca o ansiedad.

¿Una vida normal? Bueno,tal vez no sepa muy bien que es,ya que durante años por culpa del consumo de alcohol tuve una muy artificial y superficial. Pero aunque no lo sepa,sí sé que quiero vivir con luz,luz en todos los sentidos:literal y metafórico.[youtube]http://youtu.be/irRrwbY-IFw[/youtube]

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