¡Los demás también lo hacen!

 

Estoy con el repertorio de frases hechas para justificarse y excusas que utilizamos con frecuencia, por no decir todos, la mayoría de alcohólicos.

Esta expresión se lleva la palma: Es comparación pura y dura.

Intentar suavizar o minimizar los consumos de uno apelando a cómo lo hacen peor otros, no es más que una de tantas de las actitudes infantiles e inmaduras del enfermo alcohólico.

¿Y qué si los demás beben también? ¿Acaso eso te va a proteger e inmunizar a ti de las consecuencias de tu abuso o beber enfermizo?

Los razonamientos de un alcohólico, con el tiempo y las copas dejan de ser razonamientos para convertirse en meras excusas tontas.

La comparación cuando hablamos de beber alcohol, es uno de los peores síntomas. Cuando un bebedor ya se está comparando con otros es porque él ya se está dando cuenta de que su consumo no es normal y echando un vistazo a su alrededor (familia, amistades, entorno) también observa que ellos no consumen de esa manera. Entonces mentalmente se empieza a ver atrapado y acorralado necesitando reflejarse en personas de su propio ambiente consumidor.

Toda manifestación en la cual la intención sea «demostrar» que se sigue manteniendo el control es síntoma de que algo empieza a funcionar mal.

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