«Llevo toda la vida bebiendo y ahora van a venir a enseñarme…»

 

Arrogancia,prepotencia,y soberbia:los ingredientes perfectos de la necedad. Si a estos les añadimos alcohol,el combinado perfecto para la enfermedad.

¿Y qué si llevas toda la vida bebiendo? ¿Acaso piensas que el tener una trayectoria prolongada de consumo te hace más inmune…?

No hay que confundir consumo de alcohol con alcoholismo,al igual que bebedor con enfermo. Pero no confundir los conceptos debe significar y suponer que los entendemos.

Una persona que enferma,por muchos años que llevase bebiendo alcohol y sin tener consecuencias por ello ni conductas que delatasen una posible patología no quiere decir estén exentos de adquirirla. Es más,probablemente el hecho de llevar tantos años consumiendo precisamente puede ser la causa o desencadenante de ella.

Por otra parte,así como la palabra «aprender» no existe cuando estás enfermo de alcoholismo,lo mismo sucede con «enseñar».

El hecho de pedir ayuda y dejarte ayudar (paso necesario e imprescindible para la recuperación) no significa que te»enseñen» nada sino que te ayuden a comprender,que son conceptos muy diferentes aun que a veces los asociemos.

De todos modos,la postura de atacar como mejor defensa,suele ser muy propia de la conducta alcohólica. El decir «A mi estos que me van a enseñar» de la manera en que se está trasmitiendo que uno ya lo sabe todo sobre el alcohol y huye o pone evasivas ante la posibilidad de un tratamiento,apelando a sus «conocimientos» alcohólicos,no es nada fuera de lo normal sino todo lo contrario,muy frecuente en las personas enfermas que no reconocen el problema y que no quieren dejar de beber.[youtube]https://youtu.be/d-diB65scQU[/youtube]

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