Liberarse

No hay que liberarse sólo de los remordimientos y las consecuencias, sino de los propios actos que nos conducen a ellos.

» No sabes lo mal que lo paso Mica, es una sensación tremenda, me quiero morir, lo paso fatal:me torturo, me flagelo mentalmente, me castigo y me siento una persona muy sucia cada vez que me emborracho, la lío, o pierdo el control. ¡Yo no soy así! ¿Por qué hago esto? …» – me comentaba una persona el otro día.

En realidad esta vez fue el otro día, pero creo que no hay día que escuche palabras similares al tratar con personas con la misma enfermedad.

Ese estado de sentirnos incomprendidos y que nadie puede entendernos que tenemos todos los enfermos alcohólicos … es normal. Se le puede llamar de mil maneras pero al final se reducirá a una común :ansiedad.

La mayor liberación que he sentido en mi vida fue, creyéndome loco y que ya había perdido la cabeza por mis conductas y comportamientos consecuencia del consumo prolongado y abusivo de alcohol, cuando acudí en busca de ayuda y me diagnosticaron alcoholismo. Entonces comprendí que todo lo que me ocurría era por una enfermedad.

Esa liberación instantánea te da fuerzas y motiva pero no es suficiente para recuperarte. Primero me alivié psicológicamente pero también tuve que aceptar y comprender que si físicamente no dejaba de beber, las consecuencias, los remordimientos, y la desesperación …regresarían otra vez ami cabeza.

¡No negocié, acepté el trato. No bebo, no sufro! Os aseguro que es la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Buen lunes.

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