La resistencia es esa actitud de negar durante años la enfermedad y oponerse a aceptar que necesitamos ayuda urgente si no queremos empeorar o llegar a un extremo más trágico.

A veces ni con todo tipo de condicionamientos se consigue romperla. llega un punto que ni por las buenas, ni por las malas, … ni por las de en medio. ¡No hay manera! A pesar de demostrar y evidenciar con creces que padecemos alcoholismo (independientemente de cómo, cuánto, cuándo, por qué,…) especialmente por las continuas consecuencias negativas que nos aporta el consumo, seguimos anclados y aferrados a la idea de que no es alcoholismo sino que «bebemos más de la cuenta» o «no sabemos beber como lo hacen los demás».

Si este hecho fuera temporalmente breve, podríamos atribuirlo a otras causas (aunque fueran excusas) como por ejemplo que estamos pasando una mala etapa, etc. Pero el problema y la gravedad de este, es que esta situación se mantiene, desgraciadamente, estable en el tiempo y durante años o décadas.

Esta continua negación, no aceptación, y resistencia …desgasta y consume las fuerzas tanto del propio enfermo como la de sus familiares.

Soy consciente de que forma parte de la enfermedad y que es el paso más complejo de dar, pero también por experiencia propia y observacional, sé que cuanto antes se rompa esta resistencia, más efectivos y con garantías de éxito pueden resultar los tratamientos.

1 Comment

  1. Martin James en Facebook el 21 enero, 2016 a las 7:14 pm

    la verdad es que oponemos una gran resistencia a considerarnos enfermos ya que habriamos vencido a la enfermedad y esta quiere resistirse a abandonar nuestra mente y nuestra vida que conduce facilmente, ella quiere una persona rendida, sumisa, sLeer más ..

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