La rebelión de los niños.

Muy al estilo de Luther King, yo también tengo un sueño.

Sueño con que vendrá una generación de niños adolescentes y pensarán: ¡Estos padres nuestros son gilipollas!

Una generación no muy lejana, tal vez la de nuestros hijos. Una generación que se dará cuenta que para vivir, disfrutar, y pasárselo bien no hace falta ir colocado o perder la consciencia. Una generación que no necesitará de recursos artificiales, de aceleradores venenosos para conseguir la felicidad o el bienestar porque por sí mismos, serán capaces de lograrla.

Unos niños que serán más maduros y adultos que sus padres sin dejar de ser niños. Que no cambiarán el balón y la muñeca a los trece años por una botella. Que preferirán ir de acampada y contar historias fantaseando, soñando sobre su futuro, planeando qué van a ser, imaginando, etc en lugar de hacerlo en espacios abiertos con botellones y consumo masivo e indiscriminado sin saber ni lo que dicen o hacen sólo porque imitan a generaciones antecedentes que lo están haciendo.

Niños que no querrán copiar en los exámenes aunque ello les sea posible porque querrán tener cultura y aprender de verdad. Niños que no se pisarán unos a otros para ser los mejores y emplearán el recurso del altruismo y la solidaridad para aparentar y quedar bien sino porque lo sienten. Niños diferentes que se esforzarán en ser iguales. niños que cuando el alcohol les llame y les prometa una futuro mejor …se morirán de risa y se burlarán de tal chorrada.

Niños naturales, no artificiales, que construirán su propio futuro a base de valores con tenacidad, perseverancia, constancia. Niños que odiarán esta cultura de todo inmediato, sin esfuerzo, y a cualquier precio.

Pero este sueño, no es imposible sino improbable observando nuestro comportamiento, el de los adultos,  viendo el ejemplo que les damos y el legado que les estamos dejando los padres al ser los primeros que les «empujamos» al consumo de alcohol en su aprendizaje social, a través de la información de los medios, y la «normalización » que le atribuimos al hecho de beber alcohol, minimizando y desdramatizando sus efectos con el añadido de darle carácter de cultural y tradicional haciendo constante apología del consumo.

En fin, sólo era un sueño. Pero soy tan optimista … que sé que se cumplirá.

 

 

4 Comments

  1. Elena Guisado en Facebook el 16 febrero, 2016 a las 7:45 am

    Yo que soy alcohólica rehabilitada y el padre de mi hijo tambien hace años,algún día le contare a nuestro hijo por todo lo que pasamos para que sepa la verdad de esta enfermedad,que no es tan bueno ni divertido,que su padre y yo enfermamos y quLeer más ..

  2. Marga Martorell Riera en Facebook el 16 febrero, 2016 a las 8:13 am

    Si q es un sueño y creó q en nuestras manos esta el q se pueda lograr o rozar con las yemas de los dedos, tengo tres hijos desde 24 a 11 o sea q el aliento es distinto con cada uno de ellos,la misión de un padre es animarles seguirles aconsejarlLeer más ..

  3. Monica Insuasty Jimenez en Facebook el 16 febrero, 2016 a las 12:40 pm

    los hijos que nacen en un hogar disfunciónal padre adicto o madre adicta es un caos mientras mi adicto se refugiada en el alcohol y las drogas mi vida y la de mis hijos estaba a la deriva conocí de la enfermedad hace poco mi hijo mayor con 27 añLeer más ..

  4. Martin James en Facebook el 17 febrero, 2016 a las 5:17 am

    A mi me gustaria que los niño del futuro fueran mas solidarios y no sufrieran abusos o consecuencias de un entorno de familia alcoholica, que fueran mas disciplinados, tenaces, altruistas y consiguieron valorar a otros seres humanos por lo que sLeer más ..

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