La erosión alcohólica

 

 

La erosión del alcohol nos talla y moldea por desgaste. Llega un momento que de tanto beber uno ya no se acuerda ni cuándo ni por qué empezó a hacerlo.

No hablamos de un deterioro específico: físico,cognitivo,emocional… Lo hacemos de un desgaste general. Un cansancio vital por tener empapados durante tantos años los «circuitos».

Si ya de por sí lo años y la experiencia acumulada nos van haciendo mella,si además le añadimos una larga trayectoria de consumo prolongado de alcohol,las ilusiones y los sueños van desvaneciéndose poco a poco.

Los alcohólicos escasamente nos proyectamos en el futuro sino que nos estancamos en el pasado.

Nos recreamos en él distorsionándolo,confabulando y recordando historias que muchas veces son magnificadas o ni siquiera ocurrieron, Apelamos constantemente a la fantasiosa idea del complot (echamos inconscientemente la culpa a alguna circunstancia o persona como motivo de nuestra frustración o amargura). Es el típico «Si no hubiera sido por …» Miramos hacia otra parte y no queremos nunca ver el verdadero motivo de nuestro estado incluso aunque la botella se haya encargado de recordárnoslo a diario durante años y años.

Esa erosión y desgaste alcohólico se traducen en un envejecimiento prematuro, actitud pasiva y sedentaria, desmotivación y depresión.

No permitamos que alcohol salga vencedor en nuestra vida. Es un mensaje optimista y real:dejar el alcohol, sea cuando fuere, si éste nos ha ido apagando …siempre es la mejor victoria. Tal vez la vida no se nos vuelva de color rosa pero al menos dejará de serlo color gris.

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para escribir un comentario.