¿La culpa?, ¿La causa? ¿El por qué?, … ¡Busquemos soluciones primero!

Siempre me ha llamado mucho la atención el funcionamiento de la mente humana, que pierde más tiempo y se desgasta en buscar respuestas en lugar de proponerse la acción, esforzarse, e intentar solucionar todo eso que tanto daño le hace.

En el alcoholismo más se acentúa todavía esta situación: Nos lamentamos, compadecemos, intentamos descubrir por qué comenzamos a beber de esta manera, cuando perdimos el control, cuál fue la causa, etc mientras todo eso lo pensamos con una copa en la mano.

Mientras sigamos consumiendo seguiremos intoxicados, mientras sigamos intoxicados seguiremos anestesiados, mientras sigamos anestesiados seguiremos buscando a «Dios entre la niebla». Todo será confusión y preguntas que no es que no tengan respuesta o posible solución sino que nosotros mismos somos los que no tendremos capacidad para verla.

Los árboles no nos dejan ver el bosque

Está muy bien volverse introspectivo y reflexionar sobre lo que a uno le acontece, las consecuencias, el cómo ha llegado hasta donde ha llegado, el saber, descubrir, y conocerse un poco más para mejorar y crecer como persona. Pero todo eso resultará imposible si primero no barremos toda la mierda que nubla nuestra conciencia, vomitamos todas las mentiras que tanto nos amargan y torturan, y nos quitamos lo tóxico de encima.

La recuperación alcohólica, para un enfermo, es la prioridad de las prioridades. Y ésta, es aceptar, asumir, y reconocer que hay que «resetearse» y con mucha humildad, honestidad consigo mismo, y por supuesto manteniendo la abstinencia para que el alcohol suelte ya de una maldita vez las riendas de nuestra vida, … ponerse a trabajar en recuperar primero a la persona que se esconde detrás de cada enfermo.

Consigamos primero estar en paz, tranquilos, y bien con nosotros mismos, y todo lo demás (respuestas, por qués, y motivos/excusas) ya tendremos tiempo de descubrirlo o solucionarlo.

No seamos tan imprudentes de hacer lo que tantas veces nos han dicho o hemos escuchado: empezar la casa por el tejado.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Scroll al inicio