La caridad empieza por uno mismo

La caridad bien entendida empieza por uno mismo.

¿Cómo podré ayudar a los demás si no soy capaz de ayudarme a mí mismo?

¡Aquí comienza todo!

¿Soy alcohólico o drogadicto? Pues no hay un problema sino más bien una grave enfermedad que además es muy destructiva, tanto para tí como para los que te rodean y te quieren.

Seguir bebiendo o drogarse cuando has enfermado, es morir agonizando lentamente. Cada consumo es una paleada más, cada abuso hace un poco más ancha tu propia fosa

Cuando has enfermado por alcoholismo o drogadicción, te guste o no, estás firmando tu sentencia. Para anularla … te queda el tratamiento y recuperación

Cuando veamos que no mantenemos una conducta estable, que comenzamos a tener comportamientos similares a los que teníamos cuando consumíamos, al observar o intuir que algo no va bien, o simplemente a exagerar y magnificar pequeñas adversidades cotidianas y constantes cambios de estado de ánimo sin motivo aparente, … simplemente recordar quiénes somos (somos enfermos ), ¿De adónde venimos? (venimos del infierno)

Cambiar las mismas actitudes del pasado y reinvertarse es el primer paso. Si se cumple, luego podemos transformar ese egoísmo en altruismo, solidaridad, bondad o la clave auténtica del éxito; Amor.

Creerse “curados” de una enfermedad crónica es una completa incoherencia, porque entonces el alcoholismo o drogadicción , si tuviera cura no tendría cronicidad.

Solo si uno consigue estar bien consigo mismo, luego podrá estarlo con el resto de las personas.

No pretendamos construir una casa si todavía no tenemos ni el solar donde edificarla.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Scroll al inicio