Ir un paso por delante

La anticipación, si trabajamos para conocernos y reconocernos como somos y no como hemos fantaseado ser durante tantos años mientras bebíamos, es la mejor arma de la que disponemos para no volver a recaer.

Es una función ejecutiva que no es tarea nada fácil, y mucho más para personas como nosotras, alcohólicas, que hemos estado ausentes, vegetando, o pululando en otros planetas durante décadas sin prestarle atención a nada de lo que sucedía a nuestro alrededor.

Por esa misma razón, cuando hacemos un proceso de rehabilitación, además del evidente y necesario hecho de abstenernos de consumir, debemos hacer un trabajo de crecimiento personal y superación enorme muy exigente para mantenernos eternamente en un estado de recuperación.

Si tuviera que animar y alentar brevemente con cuatro pinceladas a un enfermo alcohólico que se plantea salir de este infierno y desconoce qué y cómo debe actuar, le diría cual es su trabajo de recuperación desde el momento en que deja de beber y se desintoxica físicamente:

Primero le diría que tuviera que trabajara virtudes muy difíciles de encontrar en los tiempos que corrren: paciencia, constancia, tenacidad,etc.

Luego, que intentara dejarse ayudar y comprender muy bien la enfermedad pero no subjetiva sino objetivamente. En tercer lugar, que aprendiera a conocer y gestionar muy bien sus emociones ya que durante años las ha tenido dormidas y anestesiadas para saber detectar posibles alarmas e indicadores que nos advierten cuando el alcohol llama a nuestra puerta.

Por último, … anticipación y saber ir un paso por delante de la enfermedad para que esta no nos coja nunca desprevenidos y con la guardia bajada.

 

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