Hay que romper el cordón umbilical

 

«Sé que no va ser un camino de rosas,

  no imagino un futuro sin bebida.

  Tengo trabajo,debo construirme una nueva vida,

  para aprender a vivir las cosas sencillas,hermosas.»

  Mica

 

Hoy me he «estirado» con un poema,hace tiempo que me lo debía.

Tal vez exista un exceso de vocablos o palabras para definir siempre lo mismo,pero no es la forma en que se dice sino el fondo del mensaje lo que realmente importa.

Hablamos continuamente de dependencias,adicciones,»enganches»,desintoxicaciones físicas y deshabituaciones,rehabilitación,métodos y programas,corrientes y estilos metodológicos,etc. para intentar mejorar la comprensión de esta enfermedad.

Probablemente, en el alcoholismo,la unión y nexo enfermo-alcohol es demasiado arraigada y, con el paso del tiempo se han convertido en uno solo, para buscar una reacción efectiva e inmediata a través de conceptos científicos,mensajes de arrope o testimonios impactantes por sus consecuencias.

El alcohólico ni escucha ni razona,simplemente se deja llevar e intenta sobrevivir dentro de su enfermedad.

El alcohólico no entiende conceptos abstractos,ni tan siquiera puede imaginar que exista una motivación o ilusión más allá de la botella.

Tengo claro que el alcoholismo es una enfermedad del alma. Una enfermedad que, independientemente cómo o por qué nos atrapó, una vez enfermos todo eso queda relegado en un segundo plano porque nuestra necesidad de un dios queda satisfecha con la adoración a la botella. No necesitamos profundizar o perseguir una espiritualidad porque nuestra alma se la entregamos a ella.

La tormentosa idea de imaginarse una vida sin alcohol cuando hemos enfermado,es terrible. Uno no sabe por donde empezar a imaginar,visualizar,reflexionar o proyectar si no se ve con una copa al lado.

¡Hay que romper ese cordón umbilical que nos une! No me creo que los enfermos tengamos ganas de beber,sino más bien ganas de huir,escapar y vivir constantemente en las faldas de nuestra madre y dios a la vez;la botella.

Nuestra adoración por ella es tan inmensa que incluso el amor y la posibilidad de una vida real y tranquila no nos atrae.

Por eso,en la recuperación,cualquier detalle o signo de superación,por muy insignificante que nos parezca,puede tener mucha trascendencia ya que pasito a pasito,esfuerzo tras esfuerzo,podemos construir esas «tijeras» para cortar el cordón.[youtube]http://youtu.be/elGNl7pmrqQ[/youtube]

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