Forzar la situación

«Dominar a los otros es ser fuerte,dominarse a uno mismo es ser poderoso» Lao Tzu

 

El forzar la situación nunca es una garantía implícita,sino un «empujón» que puede o no puede ayudar,pero como mínimo hace avanzar un pequeño paso.

Me refiero al condicionamiento (y me es indiferente si en ocasiones roza la coacción) para que el enfermo,aunque no se reconozca como tal,al menos acuda a informarse y pedir ayuda. Son estos casos,la mayoría por no decir todos,en que uno llega a un centro o asociación pleno de escepticismo y sin conocer ni saber nada ya duda o cuestiona lo que ahí le pueden ofrecer.

La situación puede ser forzada por muchos condicionantes:legales (problemas judiciales.alcoholemias,…) económicos y laborales (pérdidas de empleo,amenazas de despido por comportamiento,…),y familiares (especialmente más que de tipo paternofilial o viceversa suelen ser de pareja).

La cuestión es que de alguna manera el enfermo acude en contra de su voluntad y muy probablemente sin ninguna intención de dejar de consumir sino de cuplir exclusivamente el expediente.

Pero muchas veces la vida nos da sorpresas y, de aquel que nada se esperaba o no se apostaba por su recuperación,puede reflexionar,entender y comprender bien la enfermedad,adquirir un compromiso, y dar un vuelco positivo a su vida no sólo dejando de beber sino cambiando y creciendo personalmente.

La recuperación alcohólica no es como empieza,sino como acaba

¿E bueno forzar la situación? No sé si eso es bueno o malo ya que cada enfermo es un mundo diferente,pero si sé que sea de la manera que fuere,quien tiene problemas de alcohol debe buscar ayuda.

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