Familiar y codependiente una existencia agónica

Somos mucho de baremos, estadísticas y ránking a la hora de categorizar y dar un orden al sufrimiento: Paro, corrupción, terrorismo, crisis, guerras, etc. y cada día, con la ayuda de los medios, nos lo vamos recordando.

No es que ponga en duda que estas situaciones sean trágicas y patéticas de nuestro comportamiento social, pero no considero que ninguna pueda ser más importante que el padecimiento de una enfermedad, y más todavía el de los familiares o personas cercanas que viven esta situación en su hogar.

¿De qué nos sirve encontrar el paraíso allí fuera si en nuestro hogar vivimos un infierno?

Y hablando de enfermedades, huyendo del morbo y sin subestimar a ninguna, la que me preocupa y ocupa siempre es la del alcoholismo y la codependencia que genera a su alrededor.

Sé que he hablado muchas veces de ello, pero es que no pienso cansarme sino todo lo contrario, insistir.

la situación personal de un familiar codependiente de un alcohólico es “otra” enfermedad derivada de la primera.

¿Podéis imaginar, aunque sea sólo por un momento, la tortura, amargura y agonía que viven los familiares, parejas o amigos de alguien que tiene una enfermedad que no la acepta, que no la reconoce, que no quiere dejarse ayudar, y que además arrastra a terceros?

Eso no es vivir, es agonizar.

Una agonía permanente y a veces eterna. Un sufrimiento que no acaba nunca. Un vivir (mejor sinvivir) en la duda, incertidumbre, desesperanza permanente.

Además, es una enfermedad “contagiada por una conducta de otro”.

Están muy bien las preocupaciones sociales generalizadas y estandarizadas de esta era, pero no olvidemos que es más fácil comenzar a arreglar situaciones de adentro a afuera ( de nosotros primero, para luego ir aportando lo que podamos para mejorar lo del exterior) que hacerlo a la inversa.

Dicho en otras palabras: solucionemos lo personal y de casa para obtener un bienestar y seguro que luego, nuestra actitud mejorara por y para con lo demás.

Como siempre, no es una indirecta sino una directa e intencionada.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Scroll al inicio