Evitar lo peor

 

«El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional» Buda

 

Por muy mal que se esté, sin entrar a valorar o hacer juicios morales o personales,cuando uno está muy «tocado» por el consumo,no debe rendirse porque le de la sensación que es más llevadero continuar arrastrando esa vida de mierda que salir de ella.

Muchas veces es tanto el poder del alcohol que,cuando enfermamos, nos anula la ilusión y toda esperanza de confiar en salir de él.

Seguramente los que tocamos o rozamos fondo estamos tan hundidos que nos es más cómodo permanecer en el pozo. Nos retroalimentamos con la culpa,la vergüenza,y todo lo que hemos hecho padecer,hasta el extremo que llegamos a tirar la toalla pensando que es mejor dejarse llevar y que pase lo que pase,antes que reaccionar.

Eso,no es más que otra maldita trampa del alcohol.

Por muy mal que estemos,evitemos la tragedia,lo peor,el sucumbir a la botella.

El dejar de beber no garantiza que lo perdido sea recuperable,que lo mal hecho sea perdonado,que lo que nos va mal de repente se solucione,pero sí como mínimo lograremos no empeorar más las cosas y vencer con toda probabilidad la batalla más dura a la que nos ha enfrentado la vida:el alcohol.

Si lo conseguimos,aunque lo demás no venga,la satisfacción personal y la recuperación de la dignidad como personas y superación,será suficiente recompensa por haberlo hecho.[youtube]http://youtu.be/46zzW2C47Eo[/youtube]

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