Elevando el tono

 

«Quien de verdad sabe de que habla,no encuentra razones para alzar la voz» Leonardo Da Vinci

 

Los alcohólicos no hablamos; gritamos,vociferamos,ladramos,gesticulamos,balbuceamos…

Nuestro lenguaje, tanto verbal como no, es muy fácil de identificar y detectar: siempre a la defensiva, protegiendo y justificándonos, mintiendo,tapando,trapicheando,parcheando,conspirando y tramando.

Es importante recordar «como nos expresamos» para, a medida que estamos en abstinencia y nos recuperamos, recordemos siempre el tono insultante y ofensivo con el que nos dirigíamos a las personas que nos aman. Es importante porque la recuperación y rehabilitación alcohólica es una oportunidad de rectificar y considerar muchas cosas que hacíamos mal por nuestro estado y enfermedad en ese momento no éramos conscientes.

Aunque sea obvio, quiero recordar que los enfermos alcohólicos somos alcohólicos las 24 horas al día (no sólo cuando estamos bajo los efectos del alcohol, sino también cuando nos falta la sustancia,estamos de resaca,bajón,etc) y que depende del estado en que nos encontremos, tenemos una capacidad manipuladora innata de adaptarnos al lenguaje: cuando estamos eufóricos y bebidos elevamos el tono y lo adornamos de soberbia y arrogancia,cuando estamos de bajón lo suavizamos y con una falsa condescendencia y humildad lo cambiamos.

Al dejar de beber nos damos cuenta que todo tiene importancia. Cualquier detalle cotidiano,por insignificante que parezca,puede ser muy importante como en este caso el lenguaje y la forma de expresarnos. Por eso, esas subidas de tono frecuentes propias de nuestra enfermedad, al recuperarnos, bajan y disminuyen. De algún modo podríamos decir que volvemos a hablar y expresarnos como las personas normales.[youtube]http://youtu.be/BaWwegeq9ZI[/youtube]

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