El espíritu navideño no viene embotellado

 

«La gota abre la piedra,no por su fuerza sino por su constancia» Ovidio

 

Muchas veces nos preguntamos si somos simples bebedores o enfermos alcohólicos por nuestra forma de consumir o por las consecuencias del propio consumo. Uno de esos planteamientos podría ser perfectamente esa conducta exagerada de amabilidad,generosidad,derroche y alegría desbordada y sin sentido que nos proporciona el alcohol especialmente estas fechas.

No es necesario ser o portarse como un buen tipo,aparentar una inmensa solidaridad y compañerismo, o desvivirse por todos cuando vamos bebidos y nos invade un espíritu alcohólico camuflado de navideño.

El alcohol mayormente confunde la condescendencia con la intención, la amabilidad y respetuosidad con la hipocresía social, el bienestar general con el buen humor «temporal» (el mismo tiempo que duran los efectos del alcohol)

No nos dejemos impresionar por esta sensación desmedida de euforia,alegría y bondad que se disfraza de fiestas,cánticos y luces que animan al consumo. Mantengamos los pies sobre la tierra,pisemos suelo firme y recordemos que los que somos alcohólicos lo somos 365 días al año y, que por mucho que la sociedad nos incite, excusas para beber hay mil,motivos ninguno.[youtube]http://youtu.be/EmH4YlNdWAg[/youtube]

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