El camino alcohólico hacia el «vegetar»

 

La tristeza de elegir beber en vez de vivir

 

Un alcohólico,más que vivir,existe. Está pero como si no estuviere. Presente,pero ausente.

La «anestesia» diaria le conduce a un estado «vegetativo mental». Come,respira,anda (eso si puede) y cuatro cosas más.

Su capacidad cognitiva está deteriorada:Fantasea,sueña,proyecta ilusiones,emprende «mentalmente»,se levanta cada día con una idea nueva,etc y al final no hace nada de nada.

Ese camino o fases que va adquiriendo a medida que su estado de enfermedad avanza,le convierten en una persona sedentaria,dejada,aislada socialmente,incapaz de expresar,gestionar o mostrar sus verdaderas emociones,inestable,irritable,ansioso,

Se llega a un extremo en que ya no se quiere realizar ninguna actividad donde el alcohol no está presente. Aquí todo el mundo lo entiende con la visualización o asociación de playa-chiringuito (uno no va a la playa si no tiene un bar con sombra donde poder beber),pero este ejemplo es,tal vez,demasiado típico y tópico. Hay muchas más situaciones:se deja de ir al cine,teatro o actividades culturales porque no se puede beber,se deja de practicar el deporte para practicar «mirarlo» por la televisión en un bar o desde el sofá con una botella en la mano,se rompe el contacto con la naturaleza (excursiones,acampadas,etc.)porque por supuesto en los senderos no hay alcohol y muchas otras actidades más.

Al final el entorno vital en el que nos movemos se reduce al radio de la botella.

En definitiva,la sombra (consecuencias) del alcohol, …es muy alargada.[youtube]http://youtu.be/R7f189Z0v0Y[/youtube]

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