El autodiagnóstico

Cuando el autodiagnóstico lo hace un enfermo alcohólico nunca proviene de la verdad, el conocimiento, el método científico o la sabiduría que pudiera proporcionarlo en general. Su procedencia es muy distinta, siempre viene del engaño, la mentira, y la excusa, utilizándose por norma como huida o evitación de la verdadera realidad o gravedad de la dolencia.

Nos autodiagnosticamos para no ser evaluados por profesionales para así evitar tener que oír lo que no queremos escuchar. Es más, incluso despotricaremos o desacreditaremos a cualquier persona capacitada o competente que insinúe nuestro problema.

Los alcohólicos somos alcohólicos pero no tontos. El problema es cuando nuestra soberbia y prepotencia nos hace creernos más listos que los demás: Cuando nos anticipamos a afirmar lo que nos pasa o nos sucede para no afrontar o delatar al verdadero culpable, el consumo.

Todo serán excusas baratas o recursos para despistar la atención sobre el beber, atribuyendo la causa de nuestro mal físico o comportamiento a otro tipo de situaciones que nada tienen que ver.

No deja de ser una estrategia más sin fundamentos para no reconocer y aceptar nuestra enfermedad.

En definitiva, no es el propio alcohólico quien tiene que decir o decidir su tratamiento sino las personas que conocen esta enfermedad y tienen conocimientos o experiencia suficiente para diagnosticarla. No sólo la enfermedad en sí, sino las medidas y posibles programas, tratamientos o medicación si fuere necesario.

1 Comment

  1. Martin James en Facebook el 11 marzo, 2016 a las 6:52 am

    Un alcoholico es muy prepotente y se autodiagnostica enfermedades y las magnifica u obvia segun le convenga( hipocondriaco), es un sabelotodo y descalifica a diestro y siniestro cualquier psicologo, buen medico, enfermeras atentas, hospitales y Leer más ..

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