¿Diversión o tortura?

Esta conducta tan infantil de decir que bebemos para pasarlo bien y que sin alcohol es imposible que nos divirtamos, cuando es pronunciada por alguien como nosotros, en que el consumo lo único que nos ha hecho es arruinar sus ilusiones, sueños, y vida, es totalmente patética y absurda.

Beber para alguien enfermo alcohólico o con problemas de abuso e incapacidad de control …es una auténtica tortura.

Lo podemos maquillar, disimular, e incluso justificar como queramos. Podemos mentirnos a nosotros mismos siendo víctimas del autoengaño, asociarlo a gratificante y recompensa, decir que hay áreas del cerebro que cuando consumimos nos dan una sensación desinhibidora y placentera, etc. pero lo único que hay realmente detrás del consumo por necesidad (enfermedad) es frustración, amargura, tristeza, cobardía, y soledad.

Por si alguien tiene «mala memoria», considero muy positivo recordar que significa tortura.

«Abrir los ojos (que no despertarse) y hacerse un auto interrogatorio. ¡Qué hice, cómo llegué, cómo me comporté, a quien hablé mal, insulté,ofendí o agredí, con quien estuve y que le dije, a qué me comprometí,qué gasté, qué pasó, cómo transcurrió la jornada, qué pensarán de mí, qué tipo de estado lamentable, ridículo o patético tuve,… y bombardearse a preguntas, tener lagunas mentales, preocupación, angustia, ideas obsesivas que no se nos van de la cabeza, remordimientos, arrepentimiento,sentimiento de culpa, baja autoestima, tristeza, ganas de llorar, vulnerabilidad, estado depresivo, y un infinito etcétera todo porque bebimos sabiendo que cada vez que lo hacemos,dos veces de cada una la cosa acaba así … ¡Eso es una tortura!»

En la recuperación alcohólica, por muy buen tratamiento o método que sigamos no existe nada mejor que tener buena memoria y recordar el infierno del que venimos. ¡Eso sí que da fuerzas para continuar recuperándose!

 

2 Comments

  1. Mica Cañellas en Facebook el 27 noviembre, 2015 a las 5:55 am

    «Había mañanas que me despertaba tan ansioso y preocupado que, al no poder recordar lo que había hecho o pasado, era capaz de mirar el coche (eso si lo encontraba) y mirar si había dado un golpe, hecho daño a alguien o tenido un accidente…Leer más ..

  2. Martin Cifre James en Facebook el 27 noviembre, 2015 a las 10:28 am

    La tortura a la que nos sometíamos cada vez que abríamos los ojos después de una noche bebiendo era algo terrible, dolores musculares, ojos hinchados inyectados en sangre, la boca reseca y pastosa como si fuéramos simples animales de carga, eseLeer más ..

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