¿De qué excusa me visto hoy?

» Despertarse cada mañana y tener que mirar en el armario la excusa que nos vamos a poner …¡Es agotador!»

Muchos piensan que los alcohólicos acudimos a un médico, profesional, o centro porque nos duele el «hígado» y nos asustamos por lo cual queremos dejar de beber. Esa creencia es lógica en la ignorancia y confusión que existe genérica en torno a esta enfermedad pero lo cierto es que para nada ocurre de este modo.

La mayoría de enfermos acudimos en busca de ayuda, además de muy presionados y condicionados (casi encañonados) porque estamos hartos de estar hartos.

El suplicio, calvario, y agonía de despertar sin ganas de vivir, sabiendo que desde que nos despertemos hasta que nos volvamos a acostar todo van a ser mentiras, tramas, excusas, chanchullos, rollos, películas, y un largo etc. simplemente para poder beber … desgasta demasiado. Llega un momento que te quedan sólo dos opciones: Seguir bebiendo y suicidarte lentamente o acabar con toda esta historia.

La «causa» más frecuente de la rehabilitación y su posible recuperación, en contra de la creencia popular, nunca suele venir por lo físico sino por lo psicológico. Mentirse y autoengañarse a uno mismo constantemente es un trabajo muy duro. A veces es mejor ceder y aceptar reconociendo lo que nos sucede, poniéndonos en tratamiento y salir de este infierno por muy duro e imposible que nos parezca.

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