«Dar el esquinazo»

 

 

A veces,para poder beber sin ser observados,vigilados,o simplemente reprochados,necesitamos tener recursos para saber «escaparnos» sin hacer mucho ruido.

Siempre he creído que para un enfermo,son necesarias tres cosas para satisfacer su imperiosa necesidad de consumir:Dinero o accesibilidad,tiempo para hacerlo, y libertad (de ésta última se habla poco,pero es muy importante para el alcohólico. Por supuesto me refiero a una libertad para poder consumir a su antojo sin tener que disimular o reprimirse por ello).

«Dar el esquinazo» es tramar o premeditar a modo de excusa,una forma de conseguir esa «libertad alcohólica»,en la que desaparecemos en el espacio-tiempo para ir a hacer lo que realmente queremos;beber.

A medida que tonas conciencia y entras en este submundo del alcohol (enfermizo y de dependencia),vas conociendo nuevas estratagemas y argucias de las que somos capaces los alcohólicos para poder conseguir nuestro objetivo.

Por ejemplo: Una persona que empieza a beber más de la cuenta (por frecuencia o cantidades),mientras está en el proceso de enfermar y niega la posibilidad de hacerlo,cada vez evitará más los sitios conocidos o frecuentados para ir a consumir a otros donde,de algún modo,pasa más desapercibido. No es de extrañar que en su zona apenas beba,y se desplace a otro lugar distinto para hacerlo y no ser tan controlado.

Como este tipo de recursos existen infinitos (tantos como la imaginación del enfermo,que es mucha,sea capaz de crear o inventar).

Los «esquinazos»,este tipo de desapariciones temporales con mentiras para encubrirlos,no suelen nunca ser un buen síntoma.

 

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