«… cuando ya nos toman por gilipollas»

No suelo escribir sobre los acontecimientos o sucesos actuales porque sino esta página no sería de reflexión y toma de consciencia sino de pura información y yo no tengo ni medios, ni recursos, ni competencias para hacerlo. Al igual que sí puedo mencionar algunos conceptos científicos pero sin desarrollarlos por la misma razón. Pero, ver un noticiario (que los que me conocen saben realmente que huyo de ellos) y en dos minutos, dos tragedias de grandes dimensiones que hacen que salten las alarmas: Un atropello de una autoridad, una pelea multidinaria en nuestra capital, y los dos van relacionados con el consumo de drogas aunque en uno se intente resaltar la violencia antes que el consumo, me parece una hipocresía colectiva social bárbara.

Pero esto es lo que tiene el alcohol y las drogas en general: Nunca pasa nada hasta que pasa.

Por ahí puedo pasar porque estoy «inmunizado» y resulta difícil que algo me espeluzne cuando es derivado por un abuso de alcohol o drogas. Pero por donde no paso es por la forma de hablar y salir en la foto los cuatro «papanatas» (entran todos: que cada uno saque sus conclusiones y conjeturas) diciendo frases del estilo: » Esperemos que de a partir de ahora esto sea un punto de inflexión y nos sensibilice… bla, bla, bla» y que luego den medallitas, pongan caras de afligidos (algunos de ellos acuden velozmente viniendo de alguna comida con bastante alcohol en sangre. Lo siento, es una hipótesis pero no puedo demostrarla) u otra frase más hipócrita todavía si cabe. » Tomaremos las medidas necesarias y seremos inflexibles …»

Bueno, no necesito confesarme ni contar mis miserias, pero a los 17 años yo ya conducía borracho, sin carnet, sin seguro, y sin ostias. Bajo los efectos del alcohol he hecho de todo. Nunca me excusaré ni justificaré a mí o a los demás por este tipo de barbaridades. De hecho, si hubiera cometido alguna tragedia de este índole, hoy actualmente y con la mente serena y sobria recuperándome de una enfermedad, sería el primer verdugo conmigo mismo.

Pero mi reflexión no es abrir un debate sino exponer que esto es una enfermedad y sin querer atenuar ni justificar las consecuencias de nuestras conductas, si afirmar con rotundidad que la mayoría de estos sucesos no ocurrirían si no fuéramos intoxicados.

Por eso, el mensaje nunca cesa: Hay que alentar, animar, empujar, ayudar hasta el límite a todas esas personas que somos enfermos que, como mínimo, se pongan en tratamiento. Tal vez no mejoren mucho las cosas pero seguro que no empeoran.

Lo que me molesta mucho, me indigna, y me carcome, … es que nos tomen por gilipollas.

Mi más sincero y honesto pesar, aún habiendo estado más veces en el lado opuesto que en el de las víctimas, por todas aquellas familias y personas que sufren consecuencias por culpa del consumo en exceso o abuso de sustancias que alteran nuestras conductas.

3 Comments

  1. Marga Enríquez en Facebook el 6 marzo, 2016 a las 8:25 pm

    «Un castigo ejemplarizante», he escuchado decir a un cargo político. Y luego qué?. Por qué no empezamos a llamar a las cosas por su nombre?. El ángel de la guarda no solucionan evita los problemas……..

  2. Martin James en Facebook el 8 marzo, 2016 a las 5:34 am

    Esto del alcohol es un problema acuciante de la sociedad actual y hay una gran ignorancia respecto al tema y demasiado permisividad al tratarse de un mal endemico de la sociedad actual, para mi y desde mi punto de vista, hay un interes creado paLeer más ..

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