Cuando se enferma …, hay que borrar la palabra «control» del diccionario.

 

Que los alcohólicos nos pasemos el día mintiendo no significa que engañemos a nadie.

El verdadero engañado es el propio enfermo: Autoengañado. Convencido de que lo que hace, es lo correcto. Creyéndose sus propias mentiras. Seguro de que a él «nunca le va a pasar».

Poco a poco, al igual que un parásito o un virus letal, nos va carcomiendo la zona del control. Además de ser una enfermedad crónica e irreversible sin cura, sólo con recuperación (definición que muchas personas deberían empezar a entender si realmente quieren comprender esta enfermedad), una vez cruzada la linea, esa famosa linea imaginaria entre el beber por placer y el enfermar, vamos profundizando y avanzando en fases que nos llevan a la autodestrucción.

Nos mentimos una y otra vez fantaseando que algún día «aprenderemos a beber,aprenderemos a controlar».

Estas fases que citaba anteriormente son bastante visibles y delatadoras:se empieza por una dependencia (necesidad de dosis sea con la frecuencia que fuere) para pasar a una tolerancia a la sustancia (cada vez más cantidad para obtener menos efecto). En esta fase, que merece mención significativa, porque asociamos «aguante» con capacidad de consumo, es la que nos conduce a la pérdida de control:Bebemos y bebemos, durante años e incluso décadas mientras el alcohol hace su trabajo dando la impresión de que no nos sucede nada y nos prepara la trampa final, la de que que consumamos la cantidad que sea, el efecto que nos produce nunca es el deseado ni el suficiente.

Eso hace que busquemos a lo bestia ese efecto que ya no existe, aunque para ello nos tengamos que apoyar en otras sustancias en su búsqueda. La situación da un giro brusco. Las riendas de nuestra vida ya no las manejamos nosotros, sino la botella.

Personalmente lo sugiero, aconsejo, y proclamo con rotundidad. Si alguien cree que puede haber enfermado, que coja el diccionario y arranque la página donde sale la definición de «control». Yo,no lo hacía. Me resistía porque mi arrogancia,prepotencia,y soberbia alcohólica me lo impedían. Lo único que conseguí es deteriorarme y autodestruirme.

Al final, al tener que escoger entre beber o vivir, …tuve que aceptar que el control sobre el consumo lo había perdido. Pero no desde un tiempo, sino desde muchos, muchísimos años atrás.[youtube]https://youtu.be/Vd85aPZ-QAE[/youtube]

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para escribir un comentario.