Cuando sale bien,es anécdota. Cuando sale mal,…drama.

«Quien ama el peligro,perecerá en él» Eclesiástico 3,27

 

«Dos personas desaparecen en plena madrugada. Cada una por separado y en una población distinta. Supuestamente a ambos los han visto la última vez de copas. Al primero lo encuentran al día siguiente de marcha y continuando con su fiesta. Al otro,ahogado en el mar.»

El primero lo podrá contar. Seguramente él,con el colocón encima,todavía se está muriendo de risa de lo que hizo. Sus amigos y compañeros de fatigas alcohólicas lo van a contar y contar a lo largo de muchos años como una hazaña en la que cada vez se añadirán más detalles cómicos y se exagerará para que resulte más gracioso.

En cambio,al del mar,al que pereció ahogado muy probablemente por exceso de alcohol,aunque no se diga o confirme,se le olvidará pronto excepto sus familiares y seres queridos que nunca lo borrarán de su mente.

Conclusiones hay dos: Una,la social(la que queremos ver),y otra muy real (la que nunca queremos aceptar) En la social,el primero es un «fenómeno». El segundo, «tuvo mala suerte». En la segunda,la real,la situación es diferente.El alcohol puso en peligro a ambos y tuvo en vilo a mucha gente. La diferencia no está en lo gracioso,sino en las consecuencias.

Es curioso que suela salir bien con el riesgo que asumimos al ir tan bebidos y rozando muchas veces la desinhibición total y un estado de seminconsciencia.Tal vez por eso no le tengamos tanto miedo al alcohol.

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