Crónico y no crónico

«Hay un momento límite en que la paciencia deja de ser una virtud»Edmund Burke

 

El alcoholismo es una enfermedad (para quien le sepa mal que emplee esta palabra o no la quiera aceptar,le añadiré «mental») que es crónica e irreversible.

No me interesa saber ni enfocarla de otra manera (posibilidad de estando enfermo,aprender a beber algún día),ni pienso que nos haga ningún bien.

Puede que existan programas de consumo moderado u otras cosas por el estilo,y respetándolas,no las comparto. No creo que si son eficaces estén dirigidos a personas como nosotros,que un día perdimos el control sobre los consumos,caímos en una terrible dependencia,y adquirimos una gran tolerancia a la sustancia de manera que cuando nos referimos a «beber»,no lo hacemos por dos o tres copas,sino más bien por litros y con frecuencias desproporcionadas. Eso sin contar el infinito número de consecuencias por culpa del consumo y el añadido de otros trastornos asociados a él.

Pero bueno,lo que interesa es reflexionar,no debatir. Si el bebedor adquiere una enfermedad crónica,que no piense porque con su propio consumo y la mierda de vida que acaba llevando y arrastrando a los que le rodean,que éstos también enferman,pero o crónicamente.

Por lo tanto,el alcohólico es crónico (si ha enfermado no puede volver a beber ni probar una gota),el codependiente (familiar que padece,se preocupa,y está pendiente del enfermo),no.

El familiar puede,y seguro que acaba haciéndolo,enfermar pero no de una manera irreversible.Con ayuda,con tratamiento,puede salir y romper con esa codependencia o dependencia psicológica hacia el enfermo.

Lo menciono porque los alcohólicos creemos tener todo controlado cuando ni siquiera somos capaces de controlar nuestra propia vida,y pensamos que siempre podremos manejar,manipular y chulear a las personas que nos quieren y están pendientes,pero en realidad su enfermedad puede durar …lo que dura un vaso en derramar una gota;hasta que se llene. Todo tiene un límite y la paciencia,por mucho que se pueda tener,acaba agotándose.

En definitiva,hay crónicos y no crónicos.

A veces es bueno «recordar» a la soberbia y prepotencia alcohólica que las cosas son cómo son,no cómo su mente cree,se imagina,o se engaña fantaseando que son.

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