¿Consumidor o enfermo?

No consiste en ser alarmistas ni trasmitir un mensaje pesimista y negativo, pero tampoco debemos obviar la realidad mirando hacia otro lado.

Se ha pasado de del “vamos a divertirnos y beber algo” al ” Vamos a beber y a ver si nos divertimos algo”.

Es cierto que las nuevas tipologías y formas en general de consumir han cambiado por completo en las nuevas generaciones (el consumo en atracón y “Binge drinking”, botellón,…) pero también los adultos nos vamos adaptando a ellas.

Todo se resume a una extremada inmediatez en búsqueda de resultados (en este caso, en el consumo de alcohol, en busca de un efecto que nos coloque).

Pienso que vamos más deprisa que el tiempo y eso no nos da ni tiempo a asimilar los cambios.

Ya no hablaré de alcohólicos como enfermos sino de consumidores que hasta la fecha eran normales y moderados, en los que esa búsqueda de placer, recompensa y gratificante que le proporcionaba inicialmente su forma de consumir ha dejado de satisfacer sus necesidades y necesitan buscar nuevas maneras de hacerlo para experimentar otras sensaciones.

Se aumentan las cantidades, se pretende acelerar los efectos (una de las causas más significantes de por qué hemos pasado de sólo beber alcohol a contrarrestar efectos con otras sustancias), … se bebe indistinta e indiscriminadamente en busca de un objetivo muy diferente al inicial. Huir de uno mismo colocándose y sedando o anestesiando las preocupaciones buscando emociones imaginadas y no reales

https://youtu.be/chqpVC1ko3w

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