… como un mueble más

 

«La pobreza no viene por la disminución de las riquezas,sino por la multiplicación de los deseos» Platón

 

El alcohol está en casi todos los hogares. Forma parte del «mobiliario».No nos sorprende ver o tener al alcance una botella. Se ha convertido en algo muy normal.

Es curioso como hemos asimilado este hecho: somos capaces de girar la cara cuando vemos a alguien bajo un estado lamentable o deterioro por las drogas pero luego no nos escandalizamos de tener a «la peor» en casa,incluso habiendo niños.

Nuestra «guerra»,la de las personas enfermas alcohólicas,por supuesto que no es esta. Nosotros debemos ser egoístas y mirar por nosotros. No sólo es una cuestión de abstinencia,sino de un aprendizaje que, ya de antemano,se presenta muy complicado: aprender a vivir con alcohol por todos los costados y ,que este,no nos despierte el deseo enfermizo de su consumo.

Las personas que no entienden la enfermedad o no les interesa hacerlo,se ampararan en el típico y tópico de que el problema no está en el alcohol,sino en la persona que lo consume. Esto es muy sencillo de decir y muy complejo de digerir cuando la persona enferma ya no nos queda tan lejos o simplemente está en casa.

Lo de «tradicional», «cultural», «social»,etc forma parte de otros tiempos. La sociedad ha cambiado y ya no se traga tanta tontería. El acceso a la información y la revolución tecnológica,ha permitido tomar algo más de conciencia sobre las consecuencias. No existe día que no lleguen noticias o sucesos en los medios, de que bajo los efectos del alcohol se ha producido una tragedia.[youtube]http://youtu.be/NcGzwyTvkIQ[/youtube]

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