Chulería líquida

» A través del orgullo nos engañamos a nosotros mismos» Carl Jung

 

Aparentar ser valiente no significa serlo, a veces no es más que pura inconsciencia camuflada.

Los alcohólicos solemos alardear de una seguridad de la que en realidad carecemos por completo. Detrás de esa arrogancia y prepotencia abrumadora no hay más que miedo,inseguridad,y temores ocultos.

Los efectos del alcohol nos convierte en «valientes temporales», nos proporciona una chulería embotellada,líquida y empapada.

Esa chulería desaparece a medida que se van los efectos desinhibidores del consumo.

Cuando alguien presume,se jacta,o simplemente se enorgullece de sus hazañas porque está «protegido» por esa fuerza y envalentonamiento que le da el alcohol,me da lástima y gracia a la vez porque no es más que una interpretación pasajera. Después,ese prepotente y chulo que «se atreve con todo» no deja de ser más que un cobarde,temeroso,y dependiente que,con el rabo entre las piernas,solloza y victimiza pidiendo otra oportunidad despojándose de todo atisbo de dignidad si es que todavía lo tiene.

Me parece muy bien que alguien tenga tanta autoestima, aunque incluso roce el narcisismo, si al menos es real y lo siente. Lo que no aguanto ni soporto es que «tomen prestado» actitudes sólo cuando van bebidos y que luego,cuando estén de bajón,lloren y supliquen arrastrándose como viles serpientes.

Si eres algo, al menos que sea «a pelo» y no sea tan cobarde de esconderse detrás de una botella. 

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