Catedrático en copas

«No hay nada más terrible que la ignorancia activa» Goethe

 

¡Es increíble «la sabiduría» que nos proporciona el exceso de alcohol! Uno puede ser tímido,retraído,callado,ignorante,inculto,o simplemente como la mayoría de las personas,saber de lo que sabe y tener un poco de conocimiento de lo demás,pero cuando «el hocico está caliente» … nos soltamos.

De repente,nos convertimos en grandes oradores,maestros de todo,reflexivos,introspectivos,y especialmente queremos aparentar una increíble sabiduría de cualquier cosa que se esté comentando.

El comportamiento de una persona bajo los efectos del alcohol siempre es absurdo y rozando lo ridículo. Se junta la incoherencia y la falsa seguridad que éste nos trasmite y nos hace mostrarnos con una personalidad totalmente opuesta a la que demostramos en la normalidad.

Nuestra elocuencia no es ni eso,sino una forma de expresarnos déspota,de imposición. El tono de voz es graduable. Al igual que un aparato convencional de música tiene una rueda para girar y dar más o menos volumen. En nuestro caso,esa rueda es la cantidad de copas. Como más vamos bebiendo,más alto hablamos.

Nuestras exposiciones no suelen ser tertulias o diálogos,sino monólogos con un denominador común: El «porque yo lo digo».

Nunca hablamos documentados y lo que no sabemos,si es necesario nos lo inventamos. Nos esforzamos en imponer nuestro criterio y creencias despreciando a todo aquel que se interponga en  nuestra reflexión o pretenda llevarnos la contraria.

Es como si de alguna manera las copas «enseñaran» más que los libros.

Cuando nos quedamos sin argumentos defendibles o para contrastar una opinión diferente,recurrimos a nuestra presunción de tener mucha experiencia( Este es un dato muy curioso y común en la mayoría de alcohólicos:siempre presumimos de ser muy listos, espabilados y tener más experiencia porque pensamos que alternar y haber estado toda la vida frecuentando lugares,somos más expertos y tenemos más vivencias que ellos)

¡Qué tristeza e ignorancia! creernos nuestras propias mentiras y engaños,convencernos de algo que en realidad no es de ese modo,vivir una vida paralela de fantasía e imaginación,fabular constantemente, y … convertirnos en catedráticos de copas.

1 Comment

  1. Enrique Román Martinez en Facebook el 7 marzo, 2015 a las 7:50 am

    Buenos días, la «sabiduría» que nos da el alcohol es una sabiduría torpe,falsa, llena de contradicciones, soberbia, arrogante, en una palabra, llena de ceguera.Leer más ..

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